Ver a mi país en boca de extraños gritando desde el otro lado del océano que sin necesidad de conocerlo, las noticias les dictan que sólo simula ser una democracia, es doloroso, pero no tanto como experimentar que no puedo defenderlo de la fama que se ha creado porque he vivido las consecuencias de que el pueblo no tenga el poder, como definieron los griegos que es la democracia.
Las circunstancias políticas, sociales y económicas que vive un país determinan su democracia. En Guatemala no es necesario ser sabio para concluir que en los tres aspectos vamos como la procesión del Santo Entierro, tres pasos para delante, dos para atrás.
Los guatemaltecos creemos vivir en democracia porque vamos a las urnas cada cuatro años, sin embargo; según lineamientos de países “del primer mundo” quienes ya pusieron sus reglas para considerarse democrático y que no cualquiera se les iguale, hay normas que aún no cumplimos. Y en todo caso las que cumplimos están en pañales.
Si la democracia alienta a la gente a expresar sus ideas; en Guatemala los que queremos cambios através de esa expresión debemos luchar contra un sistema corrupto y violento pues corremos el riesgo de hasta perder la vida.
Según el Latinobarometro, (estudio de opinión pública que aplica cada año 19 mil entrevistas en 18 países de Amércia Latina) los latinos percibimos que tenemos garantizado en un 68 por ciento que podemos elegir nuestra profesión, pero qué pasa si hemos elegido expresarnos como la forma de destacar y sostenernos económicamente; según esta misma estadística, sólo en un 58 por ciento se cumple la libertad de expresión, a pesar de que esta contemplada enla Constitución Política dela República de Guatemala en el artículo 35; pero todavía más desalentador es saber que sólo hay un 28 por ciento de posibilidades de conseguir empleo, y qué del 24 por ciento que puedo tener de protección contra el crimen, elementos implícitos en esta pasión por informar.
El país de la eterna primavera tiene los más bajos índices de democracia en el continente, los guatemaltecos no conocemos qué podemos defender y cómo hacerlo, creemos que las leyes están para saltárnoslas y no para lograr ese clima estable en todos los aspectos de la vida cotidiana.
De una población reprimida por el conflicto armado que dejó más 42 mil víctimas, segúnla Comisiónde Esclarecimiento Histórico CEH, hemos pasado a una población que manifiesta su ira, contra la injusta estructura socioeconómica del país y la falta de oportunidades con violencia. Una violencia que alcanza descripciones apocalípticas, para muestra la matanza de los 27 campesinos en Petén, donde a los responsables no les bastó quitarles la vida, sino brutalmente abarrancaron sus extremidades y con ellas dejaron un sangriento mensaje.
Pero esta descomposición más que solucionarla con intervenciones como la de comisiones internacionales o echarle el paquete a lo gobiernos anteriores como lo hizo el Presidente Colom en una reciente entrevista a el diario elPais, en España. Se debe analizar desde su raíz, quién educó a esta generación aberrante que quita cabezas a su prójimo, quién no se ocupó del que amedrenta por medio de una llamada telefónica amenazando con que si no se le paga una extorsión acabará con la vida de familiares, amenaza que aunque no se cumpla si que acaba con el impulso de mover económicamente a un país que necesita de empresas que generen empleo pues de los 14 millones de guatemaltecos sólo 5 millones 700 mil, según el Instituto Nacional de Estadística, INE, tienen un trabajo por medio del cual sostienen a su familia, una familia que cada mañana ora para que su forma de sustento llegue sano y salvo a casa, pues los constantes asaltos en los buses hacen que esta actividad, tan simple, sea una atentado contra la vida. De qué forma fueron educados los que hoy se asocian para planear el asesinato de 91 puñaladas al corazón de una mujer.
La realidad en nuestro país supera la ficción de las películas más “hollivudenses” y de este panorama cómo pensar que el pueblo gobernará y si lo hace de qué forma lo hará.
Iniciativas como “2012, nuevo principio” del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras, Cacif, tienen peso para el cambio, pues como bien lo plantea el Cacif, “son una visión transformadora de la realidad nacional”.
Activar el respeto, la puntualidad, el patriotismo, el cambio generacional de líderes, cultivar la formación personal y proponer, pero saber escuchar, son los ejes de este proyecto que nos devolverían calidad de personas para elegir y ser electos.
En España existe un “derecho al olvido digital”, como tal pretende que todas aquellas noticias falsas o verídicas, que aún se conservan en las hemerotecas virtuales de los periódicos y que los buscadores captan instantáneamente, desaparezcan en derecho del ciudadano a formar un nuevo presente y futuro. Bien por el que busca lo mejor para su vida y no quiere que se le machaque lo que hizo o que quien no lo conoce no se forme un concepto de quién por sus errores del pasado.
En mi país prefiero que se diga y se proclame lo que se sembró para hoy cosechar lo que tenemos y así tener un manual claro de lo que no se debe hacer.
Me confieso amante de este país, incapaz de abandonarlo por los malos ciudadanos que lo aquejan, entusiasmada con el trabajo para ponerlo de pie y eso me lleva a invitar a todos a informarse, a teclear en los buscadores de la web quiénes son y qué han hecho los candidatos a Presidente de Guatemala, cómo deben trabajar los diputados y exigir que lo hagan. Prestarnos a fortalecer la democracia y no a desvanecerla, obviando sus leyes, aceptando como normal los sanguinarios hechos que nos enlutan y seguirle el juego a los corruptos.
Es tiempo de elecciones y si este es el síntoma más sano que tiene Guatemala sobre democracia, contribuyámoslo a fortalecerlo.
Fuentes:
http://shr.aaas.org/guatemala/ceh/mds/spanish/
http://aceproject.org/today-es/election-calendar/regions-en/countries-and-territories/GT
http://www.latinobarometro.org
http://www.2012nuevoprincipio.com/
http://www.publico.es/ciencias/378241/los-espanoles-interiorizan-su-derecho-al-olvido-digital